frías tus venas,
cortan mi dolor cansado.
distanciamos la cercanía de las soledades
fundiéndolas en noches insomnes.
repaso tu cordura
en mi cuerpo desnudo.
marco las líneas de tu espacio escurridizo.
despego mis etiquetas en tu colchón - mordaza,
vendada en mi inercia violácea.
carcomo tus signos crueles
en tu escencia ausente,
manoseando tu cerebro de jazmines insípidos.
la voluntad secuestrada en tu silencio
y mi miedo de no volver a ser.