viernes, 30 de diciembre de 2022

Sinsentido

 No hay un alguien a quien llorar,

Un amor al que gritar,

No hay deseos por recorrer,

Sólo cruentos vacíos sin comprender.


Vivo en una mentira

Para no estamparme con la verdad,

De que escribía a los 17?

Soy un doble, una doble irrealidad

Empapada en mentiras

Que todos quieren escuchar.


Cortar las posibilidades, inexistentes

Del eterno vacío al cual regreso

Cíclicamente, abandonándome

Porque ya las ganas no son suficientes,

Porque hablar perdió el sentido 

Nadie escucha,

Ni le interesa

El drama ajeno,

Así pongas la mano al fuego

Por acompañar lo perverso,

Del alma desgarrada

Por la mente, manipulada


Secas mis palabras,

Desgarradas de aliento

Finjo comprender la vida,

Para no correr tras la muerte


Claro que he pensado, 

Con el corazón liberado

Y mi responsabilidad diluida,

Que somos títeres bailarines

Por otros manejados


Reparto mi fortuna

Entre las cuatro palabras o miradas

De escasa atención recibida,

Queriendo salvar al moribundo,

Creyendo contener al mundo

Pero caigo en el magma

Helado del vacío absurdo

De mis acciones inertes

De mi presencia irrelevante

Que sólo dolería por regla

Porque cuando alguien muere

Hay que llorarlo y debe doler

Así se haya odiado


Caminante no hay mar, camino ni mapa

Que te pueda salvar

Sólo un oscuro tesoro

Ahogado entre sombras

Hacia las cuales bajar por los hilos de llanto que regresan a tu pecho

Para buscar respuestas claras

En la oscuridad que rechazaron


Córtense mis manos,

Entréguenlas a las hienas,

Que no hay agua que nutra ya

Mi vacío ahogado


Desenrósquense mis piernas,

Piernas de soledad, de fuego

Piernas que por sentir

Dejaron de hablar

Y luego ya nadie las quiso escuchar


Hace 17 años descubrí la vida,

Hoy, tras 17 años, no sé qué significa


Sólo la música, eterna,

hace crujir mis ramas inertes

Que intentan retoñar,

Pero no pueden,

Porque la verdad, quizás ya no quieren


Nunca te aburrirás,

Cuando creas el lodo controlar,

La figura en otra se convertirá.


Somos de lodo y espuma,

que cogen sin sentido, buscándolo

Se forma un volcán etéreo

Que retumba espantado

De la complacencia de lo inútil