miércoles, 26 de octubre de 2022

Reabrir con dolor

han pasado once años

sin pisar mis lágrimas

sin querer ver mis vacíos

hasta que hoy

encontré de dónde nacen


qué es amar? no es nada

si no sabemos que viene de la necesidad

necesidad enferma de sentirnos importantes

admirados, apreciados, queridos, idolatrados, necesitados


todo nace del dolor

de sentirnos vacíos

de no querer mirarnos al espejo

de nuestros miedos más fríos


dónde está entonces el secreto

de las almas fundidas?

es acaso el reflejo solitario

de dos niños temerosos

jugando a quererse?


gente va, gente viene,

pero su vacío,

y el mío,

siguen...

unos parchan más,

otros parchan menos,

yo parcho más, 

o menos?


agradece el parche, 

diría mi cabeza contenta,

a la mierda los parches

diría mi sincera naturaleza.


quiero parcharme y parcharte

sin heridas,

pero no se puede.

sin vacíos,

pero no se alcanza.


quiero amarte,

pero espero a cambio,

y en ese intercambio,

me decepciono,

te decepcionas,

y se acaba,

o se profundiza...

mientras se acaba

nuestra alegría concreta,

momentánea,

espaciada,

pintada de colores,

cuando sólo hay lo transparente.


el vacío inútil

de querernos querer

y no podemos.


el vacío helado,

de saborear la realidad,

del otro lado,

ignorada,

incómoda,

sucia,

olvidada.


estos años he querido,

creer que yo la creo,

pero no sé si ella me hace creer

que yo la creo

o yo la creo para creer que no me la creo,

o la creamos y nos encontramos,

la destruimos al desencontrarnos

y encontrarnos. 



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